lunes, 11 de diciembre de 2017

LA CÁMARA DE LOS ESPOSOS. (2) LA CONSTRUCCIÓN DE UN ESPACIO


Junto a los temas iconológicos que ya tratamos aquí, una de las grandes innovaciones de la obra de Mantegna es la construcción de un espacio figurativo, paralelo al real y, paradógicamente, más "real" que la propia realidad.
Para ello se está apoyando en ejemplos anteriores, como el Cenáculo de Santa Apolonia de Castagno o las experiencias de Ucello o Masaccio, superándolas de largo al conseguir no una cita puntual, sino toda una construcción lógica.

Para ello comienza por la parte superior, cubierta por medio de una bóveda de nervios entrecruzados (por supuesto, pintados) que se culmina en el famoso óculo del que ya hablamos aquí.

Gracias al uso de la perspectiva de sotto in su en el óculo y el trampantojo de la arquitectura, consigue introducir al espectador en una estancia ideal que se abre al cielo, permitiéndole creer así las propias paredes.
Éstas, se organizan como si fueran más ventanas que sólidos impenetrables, cubriéndose con cortinas figuradas las que no muestran escenas. (La idea de la ventana de Alberti es perfecta para describir esta figuración, tanto por su técnica como por su inspiración, pues hemos de recordar que en los mismos momentos Alberti se encuentra en relación con la corte de Ludovico, planificando la ciudad de Mantua)

Las otras paredes crean su propia arquitectura por medio de pilastras y arquitrabes que se recogen los nervios fingidos de la parte superior, abriéndonos entre ellas ya la propia naturaleza, ya una terraza en donde actúan los personajes.

dentro de este dispositivo general, Mantegna multiplica los trucos perceptivos que envuelven al espectador en un juego de engaños, colocando guirnaldas sobre los espacios vacíos

Cortinajes que se abren en las zonas con escenas

Figuras que juegan con los pilares, pasando por delante de ellos

Multiplicando los planos de profundidad a través de la colocación de los distintos personajes.


 Colocando en fuertes escorzos perros y caballos

O eliminando los planos intermedios provocando un fuerte contraste entre las figuras del primer planos y los paisajes

Para que nada rompa el hechizo, Mantegna es muy consciente de imbricar la realidad arquitectónica de la estancia, utilizando la chimenea como base para el jardín de Ludovico o la parte superior de la puerta para colocar un epitafio lapidario sobre los Gonzaga

La lección que Mantegna dicta en esta sala será fundamental para el desarrollo del arte renacentista, creando el modelo que tantos seguirán (Leonardo y su Sala delle Asse, Gulio Romano en su Palacio del te...)



domingo, 10 de diciembre de 2017

SAN CARLO AL CORSO. ROMA


Junto a San Carlo ai Catinari y San Carlino de las Cuatro Fuentes, fue la primera de las iglesias dedicadas a San Carlo Borromeo tras su canonización.

Apoteosis de San Carlo Borromeo en el deambulatorio

Reliquia del corazón de San Carlo Borromeo

Como  múltiples  iglesias de  Roma  es la  suma  de  varios arquitectos (los Longhi para el proyecto general), la  inmensa cúpula de Pietro de Cortona que ya analizamos aquí (la última gran cúpula barroca, claramente inspirada en la de Miguel Ángel con sus dobles columnas en el tambor y ondulaciones borrominescas en las volutas y el remate de su linterna) 




La fachada fue realizada por el propio cardenal Luigi Alessandro Omodei, una poderosa estructura que se lanza hacia el exterior, con una pared muy articulada por medio de columnas sobre estructura de retropilastras.



En el interior colaboraron Brandi y Maratta en los frescos, mientras que los espléndidos estucos son obra de Fancelli


Iglesia de los lombardos en Roma (en realidad su advocación es a San Ambrosio y San Carlo Borromeo), el recuerdo del segundo es constante, tanto en el deambulatorio (Apoteosis de San Carlo en la semicúpula que cubre la reliquia, donada por su sobrino Federico, del corazón del santo), como en la pala del altar (Apoteosis de San Carlo con San Ambrosio, de taller de Maratta) y su cúpula (San Carlo entre los apestados)
Maratta. San Carlo Borromeo y los apestados

Apoteosis de San Carlo Borromeo con San Ambrosio

Junto a él aparece, como suele ser habitual, un santo coetáneo (con el que San Carlo tuvo una profunda amistad), San Felipe Neri
San Felipe Neri en éxtasis. Salvatore Rosa



jueves, 7 de diciembre de 2017

ÁNIMA MUNDI. eSTUDIO sOLSONA Y sOLSONA


Hoy celebramos el segundo centenario de la publicación del famoso estudio de Solsona y Solsona sobre el comportamiento de los conductores y las nuevas formas de capitalismo (Cómo bien es sabido, el estudio revolucionó todo la forma de ver la economía de la que aún aún vivimos, enterrando definitivamente a Rousseau y su hombre bueno para decantarnos directamente por Hobbes y su lobo, como ahora bien sabemos, y sufrimos)

Fue así como se estableció la ya clásica ecuación de cuantos más caballos menos gentileza, estudiando el comportamiento según colores y marcas qué tanto cambio la industria automovilística 

Realmente todo lo que decimos entonces fue una novedad, aunque ahora nos parece tan sumamente normal que casi ni recordamos que dejar paso a la derecha solo es posible si llevas un coche de baja cilindrada, reservándose los carriles de la izquierda (eliminando cualquier tipo de control de velocidad) a Audis y BMW 


martes, 5 de diciembre de 2017

GIL DE SILOÉ. LOS SEPULCROS DE LA CARTUJA DE MIRAFLORES

Probablemente de origen extranjero (como era tan habitual en los finales del gótico castellano como Juan de Colonia, arquitecto con el que colaborará, al igual que su hijo, tanto en la catedral como en esta Cartuja de Miraflores).
Este origen del norte puede acaso explicar ciertas influencias tanto flamencas (en el hiperrrealismo de sus detalles) como de Claus Sluter en la Borgoña en sus famosos encapuchados.



Realmente su obra fue tan inmensa como irregular, debido en gran parte al numeroso taller que supo crear en torno a suyo.

Sin embargo, estas que comentamos son en su mayor parte obra directa suya, como rápidamente iremos descubriendo en sus detalles.
Una de las obras fue el sepulcro de Alfonso (hermano de Isabel I, la Católica). Para ello recurre a una iconografía bastante novedosa, la de donante frente a la típica composición recostada, en el sepulcro (como siempre ocurre en Gil de Siloé, vemos aparecer ideas ya renacentistas, como la lectura o la importancia del individuo)


Si nos acercamos más encontraremos como la filigrana gótica, típicamente flamígera, se une a una corona de laurel que cuelga de su espalda, ya tan renacentista
Pero lo que más nos llama la atención es la capacidad para el detalle y la textura en un material tan complejo como el alabastro. Sólo hace falta ver algunos detalles para darnos cuenta de ello (y del significado profundo que tiene: el de la riqueza como un signo de distinción, algo sumamente cercano al mundo del Gótico Internacional)


De ese mismo gótico nos llega una de sus figuras emblemáticas: San Jorge (San Miguel) y el Dragón, ya para entonces un puro topos literario de una caballería en pleno trance de extinción




La segunda obra es el sepulcro exento de Juan II y su esposa Isabel de Portugal, padres de la reina Católica. Aquí se recurre a un tipo aún más novedoso: el túmulo exento frente al altar (como luego serán los de los Reyes católicos en Granada)
En él volvemos a encontrar este mundo en tránsito entre el último gótico y el primer renacimiento.
Elementos del primero serán la colección de virtudes o ese gusto por lo anecdótico, así como la proliferación de escudos





Novedades renacentistas las podremos encontrar en los numerosos putti, incluso aquel que retoma el tema de Hércules luchando con el león.


Para que nos demos cuenta del eclecticismo de la época fijémoslo en este caballero medieval (y su canon goticista), acompañado por putti.

Y junto a ello el extraordinario virtuosismo que demuestra en el tratamiento de detalles y texturas, verdaderamente excepcional




Y para terminar, una pequeña curiosidad que ya muchos autores han notado.
El gusto por el horror vacui, la decoración excesiva, a menudo calada que es típica del mundo del gótico flamígero coincide en fechas con el mundo nazarí. ¿Coincidencia o un arte de postrimerías?

lunes, 4 de diciembre de 2017

BOBASTRO Y EL MOZARABISMO EN AL ANDALUS


La basílica rupestre de Bobastro representa el único ejemplo conocido (acaso junto a las reformas de Melque) de mozarabismo dentro de territorio islámico.

Realmente todo es extraordinario, comenzando con la historia de su mecenas, Ibn Hafsun, de la que ya hablamos aquí.

Ahora quedan los restos, maltratados por la historia y el tiempo, de lo que en la actualidad se supone un cenobio cristiano creado en la zona baja de lo que sería la ciudadela en la que resistió los ataques de tres emires de Córdoba, aún poco excavada para conocerla en profundidad.

Para la creación del edificio se recurrió a modelos derivados del mundo visigodo, siendo semejante (al menos en planta) a San Miguel de Escalada: una planta basilical de tres naves (separadas en algunos puntos por arcos de herradura) que se rematarían con tres ábsides, los laterales cuadrados y el central de herradura en su interior.





Ábside central

Ante ellos se establece un espacio (el tradicional coro para los diáconos) que se separa de las naves por medio de canceles (de los que quedan claros restos).

Y hasta aquí lo que poseemos; y ahora las interpretaciones.
Es muy probable que la techumbre del edificio no fuera rupestre, sino compuesta por un techo plano cubierto por teja.
Más complicaciones presenta la nave derecha, mucho más elevada que el resto.
Mientras unos autores piensan en una zona inacabada, otros plantean ya una forma definitiva.



Curiosamente, en la parte trasera de la gran roca existe una puerta perfectamente tallada que profundiza medio metro hacia el interior (¿acaso el proyecto nunca realizado de realizar bajo esta nave elevada otra subterránea?)

A los pies de la construcción y ocupando una zona más baja existe otro hueco tallado que ha sido interpretado como cripta para el rebelde.


Aunque el edificio se había interpretado con iglesia de la comunidad, la aparición de restos de otra basílica en la parte alta (la "palaciega") ha hecho cambiar su interpretación, considerándola como un cenobio en torno a un patio con huecos que servirían como aljibes y silos.














                             Ábside de la iglesia de la zona superior






































Reconstrucción hipotética de la iglesia y el cenobio






















Reconstrucción hipotética de la iglesia y el cenobio


























Silo
























Aljibe