jueves, 22 de junio de 2017

LA VILLA DE LOS MISTERIOS. SU TRICLINIUM DEL CUARTO ESTILO


En el triclinuim de la casa de los Misterios se encuentra una magnífica escena pictórica que ha generado numerosas controversias.
La gran escena pertenece al cuarto estilo (para ver el resto de los estilo están en la primera parte) y es una copia de una obra helenísta, práctica habitual en el mundo romano, como ya vimos en el mosaico de la Batalla de Issos.




Se desarrolla en un gran marco arquitectónico de pilastras y friso con claros antecedentes teatrales que se refuerzan por la aparición de máscaras.

Sobre un gran fondo rojo (el magnífico rojo pompeyano) vemos aparecer un largo friso de figuras que demuestran el grado de madurez que alcanzó la pintura clásica en múltiples aspectos: volumen a través del claroscuro, movimiento, anatomía, relación entre las figuras…


Las dudas comienzan con su interpretación.

Habitualmente se ha hablado (y de aquí el nombre dado a la villa) de una representación de los misterios Dionisiacos (báquicos), secta secreta (prohibida por el Senado) que busca una salida hedonista a la crisis espiritual en la que se vive (el mismo fermento que hará germinar los cultos mitraicos o cristianos, también en desarrollo)


Frente a esta idea, Paul Veyne ha venido desarrollando otra interpretación muy distinta: la representación de la prelación de unas bodas patricias.

Intentaremos revisar ambas ideas en la explicación de las figuras.
Encontramos (comenzando por la izquierda del espectador) un joven leyendo, acaso un Dionisio joven que lee las prescripciones del ritual junto a su madre Semele y su hermana Ino. Según Veyne sería el hermano de la esposa guiado por sus preceptores


Tras ellos aparece una figura femenina que toma un cuenco. Según los ritos dionisiacos sería la Primavera que lleva el plato sagrado de Deméter. Según Veyne representaría el ofrecimiento de un plato de focaccia de sésamo como buen auspicio en las bodas.



Las tres figuras siguientes se han interpretado como las estaciones o sacerdotisas (Misterios) o como la preparación del baño nupcial (Veyne)

El Isleño con lira (la armonía cósmica) acompañado con dos pastores (Pan y una Panisca, compañeros de Dionisios) Según Veyne eran la representación de la música nupcial


La mujer con el manto se ha identificado con la Aurora, mientras que Veyne no le da una convincente interpretación

La pared central dispone a un Isleño coronado con hiedra con un joven sátiro que mira en el fondo de un jarro y otro que lleva una máscara.. La mirada al jarro se ha interpretado como la metáfora de la revelación histérica que provoca el vino. Veyne habla, simplemente, de los placeres del vino


Después se nos muestra a Dionisios ebrio (ha perdido incluso la sandalia). Veyne añade que el abrazo que se intuye nos muestra a Arianna y los placeres carnales del matrimonio


Tras ellos una mujer arrodillada ante otra alada y con falo se ha interpretado como el culto a la fertilidad que venía íntimamente unido a las bacanales dionisiacas

Posteriormente la mujer arrodillada (la iniciada o la esposa, según las interpretaciones) junto a una bailarina danzante (celebración nupcial o danza desenfrenada por el vino?)

La escena final se compone de una mujer peinándose (la esposa o Venus acompañada de un amorcillo) u la figura de la dueña de la casa (o madre de la esposa)




Para saber más
http://arssecreta.com/?p=75
http://arelarte.blogspot.com/2008/11/la-destruccin-de-pompeya-herculano-y.html




miércoles, 21 de junio de 2017

LA IGLESIA VISIGODO-MOZÁRABE DE MELQUE

Es una iglesia muy desconocida que queda a una hora de Madrid, en plena provincia de Toledo. Una iglesia sobre la que los especialistas no se ponen de acuerdo, y unos la adjudican al último arte visigodo (principios del siglo VIII) y otros al mozárabe (siglo X).


En realidad la planta (en forma de cruz griega de brazos iguales), y gran parte de sus muros son obra visigoda (en torno al siglo VIII), que acaso nunca se terminaría de cubrir, abandonándose tras la invasión musulmana.


En este momento el monasterio se convirtió en castillo, cuya torre fuerte sería los restos que quedan sobre el crucero.

Tras la reconquista, la iglesia fue el origen de un monasterio mozárabe, tiempo del que datan las magníficas bóvedas de herradura (y acaso la remodelación de ciertos arcos que pasan de la herradura abierta visigoda a otra más cerrada, típica de lo mozárabe)



El edificio apenas si tiene decoración pero son admirables sus muros de grandes sillares a hueso (sin argamasa), los potentes machones del crucero, la imposta que los recorre en su parte superior y las bóvedas y arcos.


El único problema es su restauración, quizás demasiado excesiva, con materiales que rompen el entorno y lo dejan sin alma.






Para saber más

http://www.turismo-prerromanico.es/arterural/smmelque/smmelqueFicha.htm

http://www.diputoledo.es/melque/localizacion.shtml

http://www.arquivoltas.com/18-Toledo/01-Melque1.htm

martes, 20 de junio de 2017

LA FACHADA DE SANTA MARÍA DEL GLIGLIO


Esta fachada es uno de los ejemplos más sobresalientes del barroco de la ciudad.
Basado en el esquema del Gesú, se enriquece en dos direcciones.
Por una parte se adosa una imponente pantalla columnaria (típica del barroco romano de la segunda mitad del XVII, como Longhi o Rainaldi, aunque con una menor proyección tridimensional) de dobles columnas, siendo jónicas las inferiores y corintias las superiores, que articulan los entablamentos, cerrándose el conjunto con un frontón curvo partido en sus laterales.

A estas formas romanas, el arquitecto (Sardi) le añade el típico juego veneciano por la decoración escultórica, tanto en figuras de bulto redondo como relieves, creando una superficie totalmente ocupada por los distintos motivos que compiten con los elementos arquitectónicos (como ya había sancionado Sansovino en sus obras) o los sustituyen, siguiendo la idea palladiana de las esculturas superiores que siguen las verticales creadas por los elementos sustentantes, abriendo así la arquitectura hacia el cielo
Todas las representaciones son una larga loa a la familia Barbaro y sus empresas comerciales que reconstruyó la fachada de la antigua iglesia medieval



lunes, 19 de junio de 2017

ROELAS. LA GLORIA


Esta obra de Juan de Roelas (1615) de la Catedral de Sevilla representa la asunción plena de los modelos manieristas venecianos, teniendo una clara relación con las grandes obras (Paraiso, Juicio final) de Tintoretto.
Como en ellas, se nos muestra una memorable multitud (pese a su pequeño tamaño) organizada en grandes bandas que terminar por encuadrar un círculo central  que ocupa la divinidad.

Se juega así con la típica contraposición de Tintoretto de espacios repletos frente a otros (como grandes pozos) por completo vacíos, que el maestro veneciano había tomado a su vez del Juicio Final de Miguel Ángel.



Gloria Tintoretto. Museo Thyssen 

Esta composición se dinamiza y llena de intensidad a través del colorido cálido y las luces contrastadas que provocan una fuerte palpitación en toda la tela, con espacial importancia en los contraluces de muchas de las figuras, recortados por la luz celestial.





















Por el contrario, el cuadro se distancia de Tintoretto en su parte baja, en donde Roelas se acerca mucho más a esquemas venecianos pasados por el pincel del Greco.
Nos referimos al doble plano terrenal-espiritual (como el famoso Entierro del conde de Orgazque aparece en muchos de sus mejores obras, aproximándose progresivamente a los modelos de éxtasis, apoteosis y visiones barrocas.

Típicamente del Greco son sus luces nocturnas, casi lunares y su visión abatida en donde nos aparece el principio de la Humanidad representado en Adán y Eva y la Fuente del Paraíso


domingo, 18 de junio de 2017

ARTE MUDÉJAR. ÍNDICES



Castilla-León

Arévalo, ciudad mudéjar (Ávila)

El mudéjar en Madrigal de las Altas Torres (Ávila)

San Nicolás de Bari (Sinovas. Burgos)

El mudéjar en Sahagún (León)

Castillo de Coca. (Segovia)

San Estéban, Cuellar (Segovia)

San Lorenzo de Toro (Zamora)

Torres mudéjares en Paredes de Nava (Palencia)

Mudéjar en Becerril de Campos (Palencia)

San Pablo. Peñafiel (Valladolid)

Madrid

Torre mudéjar en Navalcarnero

La iglesia de San Martín Obispo (Valdilecha)

Morabito (Talamanca)

Castilla La Mancha

San Bartolomé (Toledo)

San Román (Toledo)

San Andrés (Toledo)

Santiago del Arrabal (Toledo)

San Gil (Guadalajara)

Puertas de la concatedral (Guadalajara)

Aragón

Torres mudéjares (Tarazona, Zaragoza)

Torre de la Magdalena (Zaragoza)

San Pablo (Zaragoza)

La Seo (Zaragoza)

San Gil (Zaragoza)

San Miguel de los Navarros (Zaragoza)

Arco del Deán (Zaragoza)

Torres de San Martín y el Salvador (Teruel)

Torres de la Catedral y San Pedro (Teruel)

Extremadura

Jerez de los Caballeros (Badajoz)

Andalucía

Reales alcázares de Sevilla

Santa Paula (Sevilla)

Santa Marina (Sevilla)

Omnium Santorum (Sevilla)

Kubas mudéjares en la Magdalena (Sevilla)

Capilla sacramental de San Pedro (Sevilla)

San Andrés (Sevilla)

Las iglesias fernandinas (Córdoba)

Capilla de San Bartolomé (Córdoba)

Capilla Real Mezquita de Córdoba

Sinagoga (Córdoba)

Torre de Nuestra Señora del Mayor Dolor (Aracena. Huelva)

San Juan. Alosno (Huelva)

sábado, 17 de junio de 2017

ARTE ROMANO. ÍNDICES





GENERALES

Contextos históricos

Textos

CLIENTES Y MECENAZGO EN LA ROMA CLÁSICA

Roma: arte y poder

Augusto y el poder (varios post entrelazados)

El evergetismo

El arte grecolatino y su influencia en el Renacimiento


EL ARTE ETRUSCO

Los etruscos: el lujo y la muerte

Las tumbas

Los sarcófagos

Escultura animalística (Loba Capitolina, Quimera de Arezzo)

El orador

La sombra de la noche

La pintura etrusca



ARQUITECTURA

Arquitectura romana: elementos estructurales

Las novedades de Roma en los órdenes clásicos

El opus caementicium (el hormigón romano)

Opus reticulatum

El almohadillado (de Roma al Renacimiento)

El teatro romano (frente a los modelos griegos)


Los templos

  El Panteón de Agripa

  Los templos Republicanos del Largo Argentina

  Templo de Córdoba

  Foro de Augusto

  Maison Carrée (Nimes)

El Palacio de Dioclecino en Spalato (JV)

La Villa Adriana en Tívoli

Basílica de Constantino


El foro

Las basílicas

Domus e insulas


Los jardines de casas y villas

Las termas

Los teatros

Los anfiteatros

Los circos

  El circo de Tarragona

Las columnas conmemorativasTermopolium (tabernas)

Calzadas

Arcos del triunfo


Los mausoleos



Ciudades

Complutum (Alcala de Henares)
  Una introducción
  La Casa de Hipolitus
  El foro

Cáparra (Cáceres)

Caesar Augusta (Zaragoza)

Cartago Nova (Cartagena. Murcia)

Córdoba

Legio (León)

Tarraco (Tarragona)

Segóbriga (Cuenca)

Lucca (Italia)

Pompeya y Herculano

La Constatinopla romana





ESCULTURA

Escipión el Africano

Bruto

Antefijas republicanas

El Ara Pacis

Augusto de Prima Porta

Livia

Claudio apoteósico

El grupo San Ildefonso

El retrato en la época Flavia

La columna de Trajano

El retrato en Adriano y los Antoninos

La escultura ecuestre de Marco Aurelio

Retrato de Antinoo

Las divinidades fluviales

Los sarcófagos

Sepulcro de Doña Sancha

Los sarcófagos de batallas

Los tetrarcas

El Coloso de Constantino

Relieves del obelisco de Teodosio

El disco de Teodosio



MOSAICO Y PINTURA 

FOTOGALERÍA ENLAZADA

Tipologías del mosaico romano

El mosaico de la batalla de Issos, Pompeya (varios post entrelazados)

Los mosaicos de Villa Casale (Sicilia)

Los mosaicos de los Reales Alcázares de Córdoba

Los mosaicos del Museo Arqueológico de Madrid


Los cuatro estilos de la pintura romana

Los cuatro estilos en la Villa de los Misterios

El fabuloso triclinium dionisiaco de la Villa de los Misterios (Pompeya)

Las pinturas de la villa de Livia (Roma)

Las pinturas de la casa de la concha de Venus (Pompeya)

Las pinturas de la Villa Farnesina (Roma)

Flora o la primavera (Pompeya)

Los retratos de El Fayum








jueves, 15 de junio de 2017

PALMIRA (1) LA GRAN VÍA COLUMNADA

Palmira (ciudad de los árboles de dátil) aparece a los ojos del viajero tras un largo viaje desde Damasco en el que la estepa se convierte en desierto pedregoso (hamada) para llegar al oasis de palmeras (muy reducido en la actualidad). 
En el fondo el viajero (cómodamente en su autocar) recorre el camino milenario de la Ruta de la Seda, de la que Palmira fue uno de sus hitos más fascinantes.
Desierto de Palmira


Su conquista por parte de Roma ocurre en el siglo I, de la mano de Marco Antonio, aunque será en tiempos de Adriano cuando su prestigio y construcciones llegaron a su cima para caer, tras la independencia de la fascinante reina Zenobia, en tiempos de Aureliano.



Su patrimonio artístico es difícil de condensar en un solo post, sobre todo tras las múltiples destrucciones de ISIS (Todas las fotos son anteriores a ellas, apenas dos años antes de que comenzara la guerra de Siria)

Quizás el viajero se fascine ante su gran avenida columnada de más de 1.200 metros que, sobre el esquema de cardo romano, añade su toque oriental al romper sutilmente la geometría estricta y el punto de fuga continuo y crear una composición de tramos consecutivos que se interrumpen por medio de arcos triunfales y crean un efecto de bambalinas (que tanto explotará el arte barroco), cambiando lentamente el eje hasta hacerlo coincidir con la dirección del principal templo (Bel)



Típicamente sirio son también las curiosas peanas a media altura que servían para erigir estatuas de ciudadanos notables, así como el tetrapilón que servía tanto como lugar central de encuentro, reloj de sol…

Tetrapilón

Cerca de él se encuentra la gran ágora (o foro) con peristilo. Sería el lugar de encuentro comercial de la Ruta de la Seda en donde deberíamos imaginar gentes de razas e idiomas distintos, caravanas de camellos, decenas de lujosos productos


Ágora con abrevadero para los camellos

En esta gran vía columnaza encontramos también una de las características típicas de este arte romano oriental: la finura de la labra, sus efectos de claroscuro, el movimiento y su composición barroquizante que multiplica los detalles y le da un fuerte carácter decorativo y exquisito (cercano al espíritu oriental, mucho más tendente a lo decorativo y exuberante que el occidental, más sobrio y narrativo). 
A menudo se ha llamado a esta decoración palmirense, aunque como veremos dentro de unos días en el templo de Baalbek (Líbano) es común a todas las provincias orientales del Imperio.

Templo de Nebo



Más post dedicados a Palmira












miércoles, 14 de junio de 2017

LA TUMBA DE RAFAEL


Tú también, Rafael, mientras recomponías con admirable talento Roma mutilada en todo su cuerpo y el cadáver de la ciudad desgarrado por el hierro, el fuego y los años, y mientras devolvías a la vida su antigua dignidad, moviste la envidia de los de arriba y la Muerte se indignó de que pudieras devolver el alma a lo ya extinguido y de que tú despreciando su ley de nuevo reparases lo que el lento paso del tiempo había hecho desaparecer. Así, infeliz, rota tu primera juventud, ay, caíste recordándonos que todos nosotros y lo nuestro ha de morir." 

                                      Baldassare Castiglione

Muchos de los miles de turistas que visitan diariamente el Panteón de Agripa desconocen que en él se encuentra sepultado, con otros grandes de la patria italiana (alguno de sus reyes post-unificación) el gran Rafael Sanzio, pintor del renacimiento, que murió en plena juventud un viernes santo de 1520.
El entierro fue un asombroso acontecimiento en la ciudad de las efemérides, siendo velado en el propio Vaticano junto a una sus sus últimas obras, la Transfiguración

Posteriormente fue enterrado en el Panteón con el epitafio redactado por Pietro Bembo
"Aquí yace Rafael, por el que en vida temió ser vencida la naturaleza, y al morir él, temió morir ella."